P R E S E N T A C I Ó N

 

Cuando miro estos trabajos,

siento la gente,

siento el espíritu,

siento la sencillez,

siento la vida,

siento la libertad,

....... y no lo siento.

 

I N T R O D U C C I Ó N

No es mi intención hablar del Camino de Santiago y sus vías de entrada en Aragón, ni de los siglos X al XIII, momento en el que se desarrolla esta corriente, ni de la invasión árabe, ni de la creación del Reino de Aragón, ni de la cordillera como unión con los pueblos del continente, ni de una cultura milenaria embastada por muchos pueblos habitantes de estas tierras; todo ello lo dejo a sus especialistas. Ni voy a entrar a valorar los fundamentos artísticos de sus corrientes, ni de la utilidad de sus artes arquitectónicas, ni de sus dimensiones, ni de sus intenciones, que tampoco quiero que sea lo mío. Y tanto así podríamos decir de otro tipo de cuestiones geográficas, o sociales, o culturales, o étnicas y antropológicas. Deseo que todas estas circunstancias me sean ajenas, al menos a la hora de la elección del motivo a reproducir: trato de ignorar pues cualquier valoración que sobre todo ello pueda tener, deseando que sean los especialistas los que plasmen su sabiduría al respecto, que yo me expresaré con lo que quiero: con la arcilla y, sobre todo, con mi cariño hacia esta región.

 

M O T I V O S

Dar a conocer el románico aragonés, parte fundamental del patrimonio artístico de Aragón, es mi idea primaria, el motivo primero. Y el orden en el que ha de ser mostrado es muy claro y muy sencillo: es la motivación, el simple sentir, lo que hace fluir por las herramientas al “barro”, siendo la palabra de la piedra, la clave de un inmediata reproducción, utilizando así unas valoraciones que nada tienen que ver ni con lo estipulado, ni con lo más valioso, ni con la moda, ni con..., simplemente ha de ver con mi propia sensibilidad en cada momento.

 

M O T I V A C I O N E S

Toda pieza que sale del taller es una pieza única, hecha con la dedicación que cualquier forma artesanal requiere: tiempo y manipulación exenta de mecanismos y, sobre todo, de moldes para una industrial reproducción. Y es que cuando hablamos de sentimientos, de espíritu, cuando mencionamos la palabra de la piedra, su sabiduría, la huella del tiempo, no soy capaz de entender todo ello saliendo de un molde. Resulta una interacción imposible, un anacronismo indefinible e inaceptable. Por eso cada pieza es ella sola, única, pareciéndose a su vecina solamente en dos conceptos: en su origen y, sobre todo, en el cariño para su elaboración con el “barro”

 

E L  T R A B A J O  D E  C A M P O

Es la aproximación a las comarcas, a los pueblos, a las iglesias, a las ermitas, el primer paso de mi labor: vivir in situ la experiencia de la piedra como unidad, como componente de un todo, el sentir de su palabra, de su sabiduría; todo ello en los tiempos en que el tiempo lo permite, tanto el meteorológico, como el de la inexcusable obligación.
Como primer elemento para desarrollar el trabajo de campo cuento con la excelente documentación y trabajo, histórico, geográfico, artístico y fotográfico que aportan autores como José Luis Aramendía, con su magnífica colección de libros
“El Románico en Aragón ”, Antonio García Omedes, con su excelente  http://www.romanicoaragones.com/ , Francisco Matarredona y J.A. Olañeta con su exhaustivo trabajo sobre los crismones, y éste último también con la página de la asociación Amigos del Románico. No me olvido de otros trabajos como los de Manuel Iglesias, Cayetano Enríquez, y más, muchos más. El uso de la fotografía es el segundo elemento de la cadena, especialmente los nuevos formatos de fotografía digital, que me han aportado una nueva dimensión y han facilitado de manera ostensible la labor de toma de datos, en los espacios que después se van a reproducir.

 

E L  T R A B A J O  E N  E L  T A B L E R O

Y ya nada más bonito ni más reconfortante que llevar al tablero el inicio de la labor, el planteamiento, los esbozos, los primeros pellizcos a la arcilla, los primeros movimientos de cabeza para aceptar las proporciones, la primera sensación de que “la cosa marcha”.
Después, ver como de la pella de barro va esbozándose el resultado final: ...todo va bien, vale, es lo que quería, es así...
Ya está, dejaré perder humedad, y vaciaré; antes, un pequeño retoque aquí, allí..., claro..., era necesario. Y la firma, amigo, no te olvides..., que es tu hijo. Ahora vacío, y dejo pasar unos días, un tiempo que con su simple silencio lo encaminará hacia el horno.
Le hablas y le conminas: aguanta el calor, no te rajes, estoy en tus manos, qué sarcasmo..., el artesano está en las manos de su trabajo,... ¡Quién lo diría!

 

E L  R E S U L T A D O   F I N A L

Ya ha acabado la labor artesanal. Es en este momento cuando decidimos de común acuerdo, ella, la pieza y yo, sobre su futuro; creo que sí..., ésta la guardo para la próxima exposición: la enmarcaré entones, sí, mejor.
Y ya estamos hablando de piezas para disfrutar en la pared, o en un rincón, o en una hornacina, con una luz a voluntad.
Hablamos pues, de piezas en cerámica, que reproducen espacios o detalles que encontramos en el Románico en Aragón. Son piezas que vienen a tener un tamaño de alrededor de 22x30, y en las que el fondo siempre está en función del motivo reproducido: no es lo mismo un crismón, o un detalle ornamental, que un capitel, o un ábside; y es que cada cosa requiere lo suyo.

 

P A R A  I R  A C A B A N D O ...

Tengo el agrado de comunicarte que el próximo día 1 de Julio y hasta el día 26 de Agosto, vamos a celebrar una exposición con algunos de estos trabajos en la primera planta del Hotel Boston, de Zaragoza. Podrás visitarla, si ese es tu interés, de manera ininterrumpida durante todo el día. Y si deseas que te acompañe en la visita puedes contactar conmigo y gustosamente te atenderé. Gracias.

 

romanicodearagon@hotmail.com o el teléfono 625 675181, están a tu disposición si deseas contactar conmigo para cualquier cuestión que pueda resultar de tu interés. Y gracias por tu presencia.

 

OBRA