Cuando miro estos trabajos,
siento la gente,
siento el espíritu,
siento la sencillez,
siento la vida,
siento la libertad,
....... y no lo siento”.
Dar a conocer el románico aragonés, parte fundamental del patrimonio artístico de Aragón, es mi idea primaria, el motivo primero. Y el orden en el que ha de ser mostrado es muy claro y muy sencillo: es la motivación, el simple sentir, lo que hace fluir por las herramientas al “barro”, siendo la palabra de la piedra, la clave de un inmediata reproducción, utilizando así unas valoraciones que nada tienen que ver ni con lo estipulado, ni con lo más valioso, ni con la moda, ni con..., simplemente ha de ver con mi propia sensibilidad en cada momento.
Toda pieza que sale del taller es una pieza única, hecha con la dedicación que cualquier forma artesanal requiere: tiempo y manipulación exenta de mecanismos y, sobre todo, de moldes para una industrial reproducción. Y es que cuando hablamos de sentimientos, de espíritu, cuando mencionamos la palabra de la piedra, su sabiduría, la huella del tiempo, no soy capaz de entender todo ello saliendo de un molde. Resulta una interacción imposible, un anacronismo indefinible e inaceptable. Por eso cada pieza es ella sola, única, pareciéndose a su vecina solamente en dos conceptos: en su origen y, sobre todo, en el cariño para su elaboración con el “barro”
Es la
aproximación a las comarcas, a los pueblos, a las iglesias, a las ermitas, el
primer paso de mi labor: vivir in situ la experiencia de la piedra como
unidad, como componente de un todo, el sentir de su palabra, de su sabiduría;
todo ello en los tiempos en que el tiempo lo permite, tanto el meteorológico,
como el de la inexcusable obligación.
Como primer elemento para desarrollar el trabajo de campo cuento con la
excelente documentación y trabajo, histórico, geográfico, artístico y
fotográfico que aportan autores como José Luis Aramendía, con su magnífica
colección de libros “El Románico en Aragón ”, Antonio García Omedes,
con su excelente http://www.romanicoaragones.com/
, Francisco Matarredona y J.A. Olañeta con su exhaustivo trabajo sobre los
crismones, y éste último también con la página de la asociación Amigos
del Románico. No me olvido de otros trabajos como los de Manuel Iglesias,
Cayetano Enríquez, y más, muchos más. El uso de la fotografía es el
segundo elemento de la cadena, especialmente los nuevos formatos de fotografía
digital, que me han aportado una nueva dimensión y han facilitado de manera
ostensible la labor de toma de datos, en los espacios que después se van a
reproducir.
Y ya
nada más bonito ni más reconfortante que llevar al tablero el inicio de la
labor, el planteamiento, los esbozos, los primeros pellizcos a la arcilla, los
primeros movimientos de cabeza para aceptar las proporciones, la primera
sensación de que “la cosa marcha”.
Después, ver como de la pella de barro va esbozándose el resultado final:
...todo va bien, vale, es lo que quería, es así...
Ya está, dejaré perder humedad, y vaciaré; antes, un pequeño retoque aquí,
allí..., claro..., era necesario. Y la firma, amigo, no te olvides..., que es
tu hijo. Ahora vacío, y dejo pasar unos días, un tiempo que con su simple
silencio lo encaminará hacia el horno.
Le hablas y le conminas: aguanta el calor, no te rajes, estoy en tus manos, qué
sarcasmo..., el artesano está en las manos de su trabajo,... ¡Quién lo diría!
Ya ha
acabado la labor artesanal. Es en este momento cuando decidimos de común
acuerdo, ella, la pieza y yo, sobre su futuro; creo que sí..., ésta la
guardo para la próxima exposición: la enmarcaré entones, sí, mejor.
Y ya estamos hablando de piezas para disfrutar en la pared, o en un rincón, o
en una hornacina, con una luz a voluntad.
Hablamos pues, de piezas en cerámica, que reproducen espacios o detalles que
encontramos en el Románico en Aragón. Son piezas que vienen a tener un tamaño
de alrededor de 22x30, y en las que el fondo siempre está en función del
motivo reproducido: no es lo mismo un crismón, o un detalle ornamental, que
un capitel, o un ábside; y es que cada cosa requiere lo suyo.
P A R A I R A C A B A N D O ...
romanicodearagon@hotmail.com o el teléfono 625 675181, están a tu disposición si deseas contactar conmigo para cualquier cuestión que pueda resultar de tu interés. Y gracias por tu presencia.